En nuestro día a día, estamos acostumbrados a abrir el grifo o la ducha y que salga agua al instante. No paramos a pensar en el esfuerzo y desafío para administraciones y empresas que están especializadas en la gestión del agua, las cuales deben depurarlas y tratarlas para optimizar su reutilización como para evitar vertidos al medio natural.
Está demostrado que cuando actuamos como turistas en otros países, nuestra preocupación por el gasto de agua desaparece. Si en nuestros hogares intentamos mantener un consumo de agua moderado, ya sea por ahorro, por conciencia ecológica… cuando estamos en otros lugares de visita, nos olvidamos totalmente de este hecho y nuestro consumo de agua se multiplica.
Pero como nos afecta esto a los Españoles?
España recibió el año 2018 81.2 millones de turistas, y se mantiene como el segundo país más visitado del mundo. Los estudios demuestran que el consumo como turista puede hasta cuadriplicar el consumo habitual.
Un turista que visita España, de media, puede alcanzar entre 300 y 400 litros de consumo diario, en cambio los residentes locales consumimos de media unos 136 litros.
Esta situación pone en un compromiso y en un reto a España, el cual tiene que gestionar cada año un aumento en el consumo de agua que ya supera los 30.000 millones. Además, el 85% de los visitantes extranjeros pasan las vacaciones en zonas dónde hay sequía y falta de agua.
Muchas localidades, sobretodo en la parte del mediterráneo, ven su población cuadriplicada en época estival, y eso provoca que se deban redimensionar las instalaciones para garantizar que el consumo de agua retorna al medio natural depurada y descontaminada.
En caso de que las empresas depuradoras no puedan llegar a procesar la demanda de aguas negras en temporada alta, se acaban vertiendo al mar porcentajes de más del 60% de las aguas residuales, potenciando aún más la prioridad en intentar solucionar esta situación.

Hay que concienciarse de este hecho, y no solo las empresas turísticas tienen que involucrarse más con el tema. Saber dónde y cómo se consume el agua en los edificios turísticos, ayudará a establecer un protocolo de actuación con el objetivo de reducir este desaprovechamiento, y minimizar los costes de agua.
El objetivo es reducir la huella hídrica y mitigar su consumo. Una opción sería la reutilitzación de este agua, a través de la tecnología, las cuales pueden permitir volver a usar las aguas grises o hasta recolectar las aguas pluviales para usarla en procesos como el lavado de ropa, las duchas y los inodoros.
Ya hay muchas instituciones y ayuntamientos que tienen como normativa instalar sistemas de reutilitzación de aguas grises y pluviales en las construcciones de obra nueva, demostrando así que cada vez hay más preocupación por este problema y se están poniendo medidas para mejorar la situación.

Hay artículos capaces de acercarnos a este objetivo, uno de ellos son los sistemas INTEWA, los cuales nos ayudan a reducir el consumo del agua y ahorrar en las facturas, una inversión muy rentable, además de contribuir al medio ambiente.
Está en mano de todos contribuir a un planeta más sostenible, eficiente y saludable. Si entre todos nos concienciamos y contribuimos a no desaprovechar el consumo del agua, conseguiremos un planeta mucho mejor para todos.
Gracias y que paséis buen día.
